lideres5 y el network makrting espiritual

lideres5 te invita a un proyecto con metalidad ganadora

Raro título para un artículo de Network Marketing del proyecto lideres5… ¿Verdad?

Veamos si logro explicarte mi sentir…

Lo normal es que nos paremos ante un trabajo desde la mirada intelectual, de las habilidades y destrezas que tenemos… ¿La persona tiene los conocimientos, las destrezas y habilidades para desempeñar un cargo? Este ha sido el camino típico en la selección de personal en una empresa. También lo evaluamos para ingresar a lideres5.

Hoy en día la mirada está cambiando. La inteligencia emocional está desplazando a la inteligencia cognitiva. El saber convivir y relacionarse con las personas, el saber escuchar y tener empatía con el compañero de trabajo, un subalterno, el cliente, ha pasado a ser más importante que los conocimientos para el logro de resultados. Obviamente que esto trasciende el ámbito laboral y abarca todos los aspectos y relaciones de nuestra vida.

Con la inteligencia emocional entramos en el mundo de cómo gestionamos nuestras propias emociones y de cómo comprendemos las emociones de las otras personas. Por ejemplo, ¿Cuántas veces nos quedamos estancados por nuestros miedos?... miedo a decir lo que pensamos, miedo a enfrentar nuevos desafíos, miedo al qué dirán los demás… miedo a hacer ventas... miedo a prospectar en el multinivel… miedo a hablar en público… miedo al éxito o a la riqueza…  y así suma y sigue.

El miedo puede ser una emoción que nos paraliza y por ende nos cierra las puertas a nuevas posibilidades, o bien, puede abrirnos caminos si aprendemos a gestionarlo.

Las emociones en sí mismas no son buenas ni malas. Surgen en nosotros en milésimas de segundos como algo espontáneo que no podemos controlar. Lo bueno o malo es lo que hacemos después que sentimos cada emoción...  ¿reaccionamos o respondemos ante la emoción?.

Por ejemplo, sentimos rabia… ¿gritamos, nos ponemos agresivos, somos hirientes, groseros, nos enojamos sin medir las consecuencias de nuestros actos?...

En este caso estaríamos reaccionando, acto impulsivo y no reflexivo, ante la emoción de la rabia. Gestionar esta emoción sería tener la capacidad de hacer una pausa para responder y no reaccionar, el poder detenernos antes de la reacción sin control y pensar como quiero canalizar esta rabia. Quizás pararse y salir a caminar, darle de golpes a un cojín, gritar, o sea acciones sanas que nos dan un tiempo para botar energía y que después nos permitan razonar. ¿Qué me ha provocado esta rabia? ¿Puedo hacer algo para mejorar la situación? ¿Tengo alternativas de solución?

¡Disculpa!... me entusiasmé hablando de las emociones... me estoy alejando del tema del post… ya tendremos un artículo exclusivo para conocer más de la inteligencia emocional.

Los cambios que se están produciendo a mí me llevan a pensar qué nos estamos moviendo de un escenario netamente cognitivo a otro emocional, y no sería extraño que comencemos a considerar nuestra espiritualidad como otro elemento importante para lograr nuestras metas. Creo, como ocurre en la medicina, que vamos a una mirada más holística del ser humano. Somos UN TODO mucho más complejo que interactúa día a día con el entorno.

Vamos con las creencias. Somos seres que tenemos pensamientos, emociones, sentimientos, creencias… y cada uno crea un paradigma (visión) muy personal de cómo ve la realidad de acuerdo a sus creencias. En PNL una de las presuposiciones es “el mapa no es el territorio”. Esto significa que no somos capaces de comprender LA REALIDAD tal cual es, sino que cada uno crea una mirada muy propia de la realidad de acuerdo a sus creencias, ideas heredadas desde la infancia que están en nuestro subconsciente dirigiendo nuestras vidas, nuestras acciones.

La secuencia que seguimos para actuar es: a partir de nuestras creencias surgen pensamientos que nos provocan emociones y nos llevan a tomar acción para obtener un resultado.

Creencias – pensamientos – emociones -- acciones – resultados

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